En resumen
Un tobillo que sigue doliendo meses después de un esguince puede deberse a una lesión osteocondral del astrágalo (osteocondritis): una zona dañada del cartílago y del hueso de debajo, en la parte superior del astrágalo. Suele aparecer tras esguinces o fracturas y da dolor profundo, hinchazón con la actividad y a veces enganches. Se diagnostica con resonancia o TAC. Muchas lesiones pequeñas y estables mejoran sin cirugía, con descarga, rehabilitación y, si hace falta, infiltraciones guiadas por ecografía. Las que no mejoran tras 3-6 meses, o las inestables, pueden necesitar artroscopia; el tamaño de la lesión condiciona el resultado. El Dr. David J. Ortola, traumatólogo en Calpe, valora cada caso.
Este artículo forma parte de la sección Dolor de pie y tobillo de Ortodolor.
Por qué un esguince sigue doliendo
La mayoría de los esguinces mejoran en semanas. Si a los dos o tres meses el tobillo sigue doliendo, hinchándose o fallando, conviene buscar una causa:
- Lesión osteocondral del astrágalo: daño del cartílago y del hueso de debajo. Duele por dentro del tobillo, sobre todo con la carga y el deporte.
- Edema óseo: una contusión del hueso que suele resolverse en unos meses, pero que tarda más de lo esperado. Funciona de forma parecida al edema óseo de la rodilla.
- Inestabilidad crónica: los ligamentos no cicatrizaron bien y el tobillo «se va» con facilidad.
- Lesión de los tendones peroneos: dolor en el lado externo del tobillo (ver tendinitis de Aquiles y peroneos).
- Pinzamiento: tejido cicatricial o un pequeño hueso que choca al flexionar el pie.
Qué es la lesión osteocondral del astrágalo
El astrágalo es el hueso del pie que encaja en la «pinza» del tobillo. Su superficie superior, la cúpula, está cubierta de cartílago. En un esguince o una fractura, el astrágalo puede chocar contra la tibia y dañar ese cartílago y el hueso de debajo. En un estudio con artroscopia en fracturas de tobillo, la mayoría de los tobillos tenía algún daño del cartílago.
Se habla de osteocondritis disecante cuando un fragmento de cartílago y hueso se separa en parte del resto. Hoy se prefiere el término lesión osteocondral, porque no siempre hay un fragmento suelto.
Síntomas
- Dolor profundo en el tobillo con la carga, el deporte o al final del día.
- Hinchazón tras la actividad.
- Rigidez y, a veces, enganches, chasquidos o bloqueos.
- Sensación de que el tobillo no termina de recuperarse tras el esguince.
Diagnóstico
- Exploración: dónde duele, movilidad y estabilidad del tobillo.
- Radiografía: puede ser normal en lesiones pequeñas.
- Resonancia: muestra el cartílago, el edema del hueso, los quistes y si el fragmento es estable.
- TAC: mide con precisión el tamaño de la lesión y el hueso afectado, útil para decidir el tratamiento.
- Ecografía en consulta: para valorar los ligamentos, los tendones y el derrame, y guiar las infiltraciones.
¿Te sigue doliendo el tobillo meses después del esguince?
Puedo explorarte, revisar tu resonancia y explicarte qué está pasando dentro del tobillo y qué opciones tienes. Solicitar valoración médica
Tratamiento
Primero, tratamiento sin cirugía
En las lesiones pequeñas, estables y sin fragmentos sueltos se empieza sin cirugía durante unos 3-6 meses. En un estudio a largo plazo, la mayoría de los pacientes tratados así tenía menos dolor o ninguno, y la lesión no progresaba.
- Descarga temporal con bota o muletas en las fases de más dolor.
- Rehabilitación con su fisioterapeuta de confianza: movilidad, fuerza, equilibrio y vuelta progresiva al deporte.
- Tratar la inestabilidad si existe.
Infiltraciones guiadas por ecografía
Cuando el dolor dificulta la rehabilitación, pueden valorarse infiltraciones dentro del tobillo con guía ecográfica:
- Plasma rico en plaquetas (PRP): en un ensayo con lesiones del astrágalo, tanto el PRP como el ácido hialurónico mejoraron el dolor y la función a los seis meses, y el PRP mejoró más la función.
- Ácido hialurónico: también mejoró el dolor y la función en ese ensayo.
Las infiltraciones alivian los síntomas, pero no sustituyen a la cirugía cuando la lesión es inestable o hay un fragmento suelto. Los estudios son todavía pequeños, por lo que las indico de forma individual.
¿Cuándo hay que operar?
Se valora la cirugía cuando el dolor persiste tras 3-6 meses de tratamiento bien hecho, cuando hay un fragmento suelto o inestable, o cuando hay bloqueos.
- Artroscopia con microfracturas: se limpia la lesión y se hacen pequeñas perforaciones para que se forme un nuevo tejido de reparación. Es la técnica más usada y da buenos resultados en lesiones pequeñas.
- Fijación del fragmento: cuando el fragmento es grande y está en buen estado.
- Injertos de cartílago y hueso: en lesiones grandes, quísticas o cuando ha fallado la artroscopia.
El tamaño importa: las lesiones grandes tienen peores resultados con microfracturas, por lo que la técnica se elige según el tamaño medido en el TAC o la resonancia. Las infiltraciones de PRP pueden usarse también tras la cirugía en algunos casos.
Con los años, una lesión no resuelta puede contribuir a la artrosis de tobillo.
Cuándo consultar sin esperar
- Bloqueos del tobillo o sensación de que algo se engancha dentro.
- Dolor e hinchazón que no mejoran 6-8 semanas después de un esguince.
- Imposibilidad de apoyar el pie.
- Tobillo que falla una y otra vez.
Preguntas frecuentes
¿La lesión osteocondral se cura?
Muchas lesiones pequeñas y estables mejoran sin cirugía, aunque el cartílago no se regenera por completo. Si no mejoran, la cirugía da buenos resultados, sobre todo en lesiones pequeñas.
¿Hay que operar siempre?
No. Se empieza con tratamiento conservador durante unos meses. Se opera si el dolor persiste, si hay un fragmento suelto o si hay bloqueos.
¿Podré volver a correr o hacer deporte?
En muchos casos sí, de forma progresiva, tanto si se trata sin cirugía como tras una artroscopia. Depende del tamaño de la lesión y de la evolución.
¿Qué es el edema óseo del astrágalo?
Una zona del hueso cargada de líquido, a menudo por una contusión en el esguince. Suele resolverse en unos meses, aunque puede acompañar a una lesión osteocondral.
¿Sirven las infiltraciones de PRP?
Pueden aliviar el dolor y mejorar la función en lesiones que no necesitan cirugía, según un ensayo, aunque los estudios son todavía pequeños.
Evidencia científica de referencia
Las lesiones del cartílago son muy frecuentes tras las fracturas de tobillo. Muchas lesiones osteocondrales tratadas sin cirugía mejoran sin progresar. El consenso internacional orienta el tratamiento conservador y biológico, y la artroscopia con microfracturas es eficaz en lesiones pequeñas, con peores resultados a partir de cierto tamaño. En un ensayo, el PRP y el ácido hialurónico mejoraron el dolor y la función, con más mejoría funcional con PRP.
- Hintermann B, Regazzoni P, Lampert C, Stutz G, Gächter A. Arthroscopic findings in acute fractures of the ankle. J Bone Joint Surg Br. 2000;82(3):345-51.
- Hannon CP, Smyth NA, Murawski CD, Savage-Elliott I, Deyer TW, Calder JD, et al. Osteochondral lesions of the talus: aspects of current management. Bone Joint J. 2014;96-B(2):164-71.
- Klammer G, Maquieira GJ, Spahn S, Vigfusson V, Zanetti M, Espinosa N. Natural history of nonoperatively treated osteochondral lesions of the talus. Foot Ankle Int. 2015;36(1):24-31.
- Dombrowski ME, Yasui Y, Murawski CD, Fortier LA, Giza E, Haleem AM, et al. Conservative management and biological treatment strategies: proceedings of the International Consensus Meeting on Cartilage Repair of the Ankle. Foot Ankle Int. 2018;39(1 Suppl):9S-15S.
- Mei-Dan O, Carmont MR, Laver L, Mann G, Maffulli N, Nyska M. Platelet-rich plasma or hyaluronate in the management of osteochondral lesions of the talus. Am J Sports Med. 2012;40(3):534-41.
- Zengerink M, Struijs PA, Tol JL, van Dijk CN. Treatment of osteochondral lesions of the talus: a systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2010;18(2):238-46.
- Choi WJ, Park KK, Kim BS, Lee JW. Osteochondral lesion of the talus: is there a critical defect size for poor outcome? Am J Sports Med. 2009;37(10):1974-80.
- Ramponi L, Yasui Y, Murawski CD, Ferkel RD, DiGiovanni CW, Kerkhoffs GMMJ, et al. Lesion size is a predictor of clinical outcomes after bone marrow stimulation for osteochondral lesions of the talus: a systematic review. Am J Sports Med. 2017;45(7):1698-705.
La evidencia científica debe interpretarse de forma individualizada. Estas referencias no sustituyen la valoración médica de cada caso.
Artículos relacionados
- ¿Por qué se me tuerce el tobillo tan a menudo?
- Tengo artrosis de tobillo: ¿infiltraciones o ya me toca operarme?
- ¿Por qué me duele el tendón de Aquiles al caminar o al correr?
- ¿Es grave el edema óseo de rodilla y cuánto tarda en curarse?
Todos los artículos sobre el pie y el tobillo están en la sección Dolor de pie y tobillo.
¿Tu tobillo no termina de recuperarse tras un esguince?
En Ortodolor – Calpe puedo revisar tu resonancia, explorarte y plantear un tratamiento progresivo: rehabilitación, infiltraciones guiadas por ecografía si están indicadas y, solo si hace falta, cirugía.
Solicita una valoración médica para estudiar tu caso de forma individualizada.
Aviso legal y responsabilidad médica
La información proporcionada en esta página tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración médica individualizada. El diagnóstico y la indicación de cualquier tratamiento deben realizarse tras historia clínica, exploración clínica y revisión de las pruebas complementarias necesarias. Los resultados pueden variar según la patología, el grado de lesión, las características del paciente y su respuesta individual. Todo tratamiento o procedimiento puede conllevar riesgos, beneficios y limitaciones que serán explicados en consulta por el Dr. David J. Ortola Morales. Esto incluye terapias biológicas autólogas, medicina regenerativa, tratamientos guiados por imagen, radiofrecuencia, bloqueos, cirugía u otras técnicas de precisión.
Sobre el autor
El Dr. David J. Ortola Morales es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología y responsable médico de Ortodolor, en Calpe. Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT), de la Academia Española de Medicina Regenerativa (AEMR) y de la Sociedad Española de Medicina Ortopédica y Manual (SEMOYM). Su práctica se centra en el diagnóstico y tratamiento del dolor musculoesquelético, los tratamientos guiados por imagen y la medicina regenerativa aplicada al aparato locomotor, con especial dedicación al pie y el tobillo, siempre desde un enfoque progresivo, proporcional y personalizado.